PADI Basic Freediver es donde el buceo en apnea deja de ser un simple truco y empieza a convertirse en una habilidad. Aprenderás a relajarte con una sola respiración, a moverte de forma eficiente por el agua y a bucear con un compañero que sabe qué debe observar. Sin equipo de buceo autónomo ni cilindros: solo tú, una máscara de bajo volumen, un cabo y mucho entrenamiento de respiración.
Esta es la base en aguas confinadas del programa completo de PADI Freediver. Trabajarás en una piscina o en un lugar resguardado la apnea estática, permaneciendo inmóvil bajo el agua, y la apnea dinámica, nadando con una sola respiración. La profundidad vendrá después. La técnica es lo primero, y tu instructor practicará contigo los ciclos respiratorios hasta que te resulten aburridos; ahí es cuando empiezan a funcionar.
La mayoría de los centros ofrecen e-learning desde casa, normalmente de cinco a diez horas, seguido de dos a cuatro días de sesiones en piscina. Las cifras parecen intimidantes hasta que tu instructor te guía en la relajación. Aguantar la respiración durante noventa segundos parece imposible el primer día y normal el tercero para la mayoría de los alumnos, y eso es normal.