El ciclismo de montaña lleva la bicicleta por lugares donde no llegan las carreteras: senderos estrechos entre bosques, descensos rocosos, centros de trail construidos específicamente y laderas abiertas. Es en parte ejercicio, en parte técnica y en parte valentía, y la emoción de bajar con fluidez por un buen recorrido es difícil de igualar sobre dos ruedas.
Hay un nivel para todo el mundo. Los recorridos azules suaves y las salidas guiadas son perfectos para principiantes, mientras que las pistas rojas y negras, el descenso y el enduro ofrecen a los más atrevidos muchas oportunidades para ponerse a prueba. Una sesión de técnica al principio se amortiza con más confianza y menos caídas.
Los entrenadores y guías de adventuro organizan sesiones de trail, salidas guiadas y clases de técnica para todos los niveles. Domina la frenada y la posición corporal, y los descensos dejarán de dar miedo para convertirse en lo mejor de la experiencia.