Un landboard, o mountainboard, es como un monopatín que ha ido al gimnasio: una tabla más larga, fijaciones para los pies y cuatro ruedas neumáticas gruesas diseñadas para hierba, tierra y grava. Puedes recorrer pendientes y pistas aprovechando la gravedad, o conectar una cometa de potencia y dejar que el viento tire de ti.
Es muy divertido y bastante intuitivo si tienes experiencia en algún deporte de tabla, aunque los principiantes absolutos lo aprenden sin problemas con un poco de entrenamiento. Las protecciones son tus aliadas mientras aprendes a trazar curvas y detenerte sobre terrenos irregulares.
Los instructores de adventuro pueden ayudarte a empezar con la tabla y el equipo de protección. Prepárate para manchas de hierba, grandes sonrisas y un nuevo respeto por los frenos.