El esquí acuático es el deporte de arrastre original y sigue siendo uno de los mejores. Remolcado detrás de una lancha con un par de esquís, o con un esquí de eslalon individual cuando progreses, te deslizas por la superficie trazando giros suaves y levantando salpicaduras. Como en todos los deportes de arrastre, el truco está en el comienzo: deja que la lancha te levante en lugar de salir del agua tirando de ti mismo.
Se aprende fácilmente con un buen instructor. Un instructor te explica la posición y el momento adecuados, y una configuración para principiantes con dos esquís y una lancha estable permite que la mayoría de las personas se pongan de pie y esquíen en una sesión.
Los operadores de adventuro organizan sesiones de esquí acuático para todos los niveles, con esquís y equipo de seguridad incluidos. Rodillas flexionadas, brazos rectos y deja que la lancha haga el trabajo.