El montañismo es lo que ocurre cuando una caminata por las colinas se vuelve ambiciosa. Añades cuerdas, piolet y crampones, y empiezas a aventurarte por lugares donde no hay senderos. Es exigente y a menudo hace frío, pero las vistas y la sensación de habértelas ganado son difíciles de superar.
Se basa en el senderismo por colinas. Primero te acostumbras a las jornadas largas y al terreno escarpado; después aprendes técnicas invernales, navegación y a desplazarte con seguridad sobre nieve y hielo. A partir de ahí, el mundo se abre ante ti: desde las rutas invernales de Escocia hasta las cumbres alpinas y más allá.
Los instructores y guías de adventuro organizan cursos de técnicas y ascensiones guiadas para todos los niveles. Ir con alguien que conoce el terreno es la forma más sensata de empezar, y gracias a ello aprenderás mucho más rápido las técnicas del montañismo.