El tiro con arco es un desafío tranquilo y concentrado. Tensas el arco, apuntas, respiras, sueltas y observas cómo vuela la flecha. Acertar en el oro es fantástico, pero también lo es su ritmo constante, por eso resulta sorprendentemente relajante.
Es una actividad muy apta para principiantes. Los conceptos básicos de la postura y la suelta se aprenden en minutos, y no hace falta ser fuerte para empezar, solo tener constancia. Se adapta muy bien tanto a una primera experiencia puntual como a una afición de verdad con tu propio equipo.
Los instructores de adventuro organizan sesiones y entrenamientos con arcos, flechas y equipo de seguridad incluidos. Aviso: el espíritu competitivo de tu grupo aparecerá en unas tres tiradas.