Perú reúne tres mundos en un solo país: la costa desértica del Pacífico, los Andes elevados y la cuenca amazónica, tan cerca unos de otros que puedes hacer sandboard en una duna durante el desayuno y contemplar cóndores sobre un cañón de 3,000 m al anochecer. A todo ello se suma una de las historias humanas más ricas del planeta, desde las Líneas de Nazca y las tumbas rupestres de Chachapoyas hasta la capital inca de Cusco y el propio Machu Picchu. Es un país hecho para vivir grandes aventuras variadas, donde un poco de aclimatación a la altitud permite descubrir muchísimo.
Los Andes: senderos incas y cumbres glaciares
Las montañas son las grandes protagonistas. En torno a Cusco, en los Andes del sur, el clásico Camino Inca y los trekkings de Salkantay, Ausangate y Choquequirao conducen a Machu Picchu y a la Montaña de los Siete Colores, mientras Puno se encuentra a orillas del lago Titicaca. Al norte, en Áncash, la Cordillera Blanca que rodea Huaraz ofrece el trekking de Santa Cruz y alpinismo en cumbres de 6,000 m, mientras Arequipa protege el profundo Cañón del Colca y el volcán El Misti.
La Amazonía: la mitad de un país cubierta de selva
Más de la mitad de Perú es selva. Las reservas de Manu y Tambopata, en Madre de Dios, y la región de los barcos fluviales alrededor de Iquitos, en Loreto, están entre los lugares con mayor biodiversidad del planeta: pasarelas entre las copas de los árboles, recorridos en remo por lagunas de herradura, collpas de arcilla para guacamayos y lodges selváticos en lo más profundo del bosque.
Costa, desierto y el norte
En la costa central, Ica ofrece el oasis de Huacachina, las Líneas de Nazca y la reserva marina de Paracas, además de parapente sobre los acantilados de Lima. Más al norte, el surf en aguas cálidas de Máncora y las ruinas del bosque nuboso de Chachapoyas recompensan a quienes se aventuran fuera de las rutas principales.
Dónde establecer tu base
Cusco para Machu Picchu, los senderos incas y el Titicaca; Huaraz para el trekking y la escalada en la Cordillera Blanca; Arequipa para el Colca y los volcanes; Madre de Dios o Loreto para la selva tropical; y Lima y la costa para el desierto, Nazca y la gastronomía.
Reservar y empezar en adventuro
La mayoría de los viajes se realizan con guía, y la temporada alta para las montañas y Machu Picchu va de mayo a septiembre (la estación seca); la Amazonía es cálida durante todo el año. Cusco se encuentra a 3,400 m y el Titicaca a 3,800 m, así que reserva tiempo para aclimatarte y ten en cuenta que el Camino Inca requiere un permiso que debe tramitarse con meses de antelación. Hay muchas opciones para principiantes —trekkings de un día, lodges en la selva y la costa—, y puedes filtrar cumbres y expediciones para avanzados cuando quieras un desafío mayor. Abre la pestaña Reservar aquí para consultar las fechas y los precios disponibles, y saber exactamente adónde te dirigirás.